
Bogotá, 24 - 27 Septiembre 2026
"Con la comida no se juega"
2026
Desde la memoria íntima de mi infancia —marcada por pequeños rituales domésticos— surge esta serie como un gesto de retorno. La comida aparece como un espacio de cuidado, norma y afecto, atravesado por una frase persistente: “con la comida no se juega”, una sentencia que ordena el comportamiento. Sin embargo, la serie habita esa tensión: en la infancia, todo se transforma en juego.
A través de la cerámica y del contacto con el barro, estos platos se convierten en contenedores de memoria: la comida se transforma en escultura para nutrir lo emocional. La serie se sitúa en imaginarios domésticos de principios de los 2000, reconstruyendo una atmósfera afectiva donde el juego y el cuidado coexistían. Desde ese lugar, la memoria me permite jugar nuevamente: el barro vuelve tangibles estos recuerdos, materializando experiencias personales ligadas al gusto, al juego y a la infancia.

Helados. Cerámica esmaltada. 2026.

Bogotá, 12 Febrero - 12 Marzo 2026
(NO) la embarré
Exposición colectiva de cerámica
12 de Febrero de 2026
Una embarrada es un error, un desacierto, una experiencia desagradable, algo que produce enfado. Una metida de pata, una impaciencia. También, en términos generales, el verbo embarrar (de donde viene el sustantivo) significa untar y cubrir con barro, es decir, ensuciarse de barro: mancharse, embadurnarse, como hacemos los ceramistas, hasta amansarlo y modelarlo.
Todas las partículas de la tierra están sujetas al cambio y son sensibles a la acción creativa. Así, el barro es tan plástico, tan fuerte y tan frágil que, en cualquier momento, la podemos embarrar. Un movimiento de más o una fuerza intempestiva puede cambiar drásticamente una pieza, hasta arruinarla. En ese instante, el ceramista tiene que transformar su frustración en una herramienta clave para avanzar y construir.
Decirse en voz alta “¡no la embarré!” es una revolución: un grito de victoria, un voto de confianza consigo mismx y con la valiente decisión de continuar, de terminar un proyecto determinado por mucho más que mil grados centígrados.




Es también una confirmación ante la constante duda sobre si estamos haciendo las cosas bien, si debemos seguir con nuestra intuición y confiar en el fuego, en los colores indescriptibles que nunca se ven con claridad antes de la quema y que siempre, siempre, cambian después de ella. Confiar en la grieta, en la humedad que no vemos —mientras dialogamos con la que vemos—, en lo áspero, en la ruptura, en la explosión; en construir procesos y volver a empezar.
En este contexto, la exposición colectiva (No) la embarré presenta doce artistas que decidieron llegar hasta el final. Doce maneras de entender y abordar el material cerámico, en las que se pueden apreciar técnica y destreza, disciplina y constancia, humor y crítica; pero, sobre todo, las infinitas posibilidades de la cerámica, siempre por encima del miedo a embarrarla.
Sergio Ferro.
Curador.
Inauguración exposicion "(NO) la embarré". 2026

